Todo comenzó cuando, en una universidad alemana (la Nordakademie), una persona decidió de repente y a última hora dejar su puesto de profesora de español. De la noche a la mañana compré un billete y me embarqué a la aventura. Al llegar me encontré con una universidad pequeña, unos compañeros de trabajo estupendos y un muy buen ambiente. En tales condiciones es muy fácil adaptarse rápidamente a un sitio nuevo



